¡Hay una batalla—la cual también tienes que PELEAR!
June 21, 2025 / Costa Mitchell / Vineyard Church North Phoenix¡Hay una batalla—la cual también tienes que PELEAR!
Costa Mitchell
I. Introducción
I Timoteo 6:11-16 (NVI) 11Tú, en cambio, hombre de Dios, huye de todo eso y esmérate en seguir la justicia, la devoción, la fe, el amor, la constancia y la humildad. 12Pelea la buena batalla de la fe; haz tuya la vida eterna, a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos. 13Teniendo a Dios por testigo, el cual da vida a todas las cosas, y a Cristo Jesús, que dio su admirable testimonio delante de Poncio Pilato, te encargo 14que guardes este mandato sin mancha ni reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo, 15la cual Dios a su debido tiempo hará que se cumpla. Al único y bendito Soberano, Rey de reyes y Señor de señores, 16al único inmortal, que vive en luz inaccesible, a quien nadie ha visto ni puede ver, a él sea el honor y el poder eternamente. Amén.
¿De qué estás hablando?
El poder del diálogo interno para cambiar tu realidad.
Todos lo hacemos (600 w.p.m.)
Tomas posesión de la “vida eterna” por la fe y la confesión.
La admirable declaración es la que hizo Jesucristo ante Poncio Pilato …
El contexto: el arresto, “juicio,” y la tortura de Cristo.
A. La admirable declaración es una confesión personal.
Juan 18:33-38 (NVI)
33Pilato volvió a entrar en el palacio y llamó a Jesús. “¿Eres tú el rey de los judíos?”, le preguntó.
34“¿Eso lo dices tú?”, respondió Jesús, “¿o es qué otros te han hablado de mí?”
B. La admirable declaración nos conecta con un Reino Celestial.
35“¿Acaso soy judío?”, respondió Pilato. “Han sido tu propio pueblo y los jefes de los sacerdotes los que te entregaron a mí. ¿Qué has hecho?” 36“Mi reino no es de este mundo”, contestó Jesús. Si lo fuera, mis propios guardias pelearían para impedir que los judíos me arrestaran. Pero mi reino no es de este mundo.
C. La admirable declaración alinea nuestras almas con la verdad de Dios.
37“¡Así que eres rey!”, le dijo Pilato. Jesús contestó: “Eres tú quien dice que soy rey. Yo para esto nací y para esto vine al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que está de parte de la verdad escucha mi voz”. 38“¿Y qué es la verdad?”, preguntó Pilato.
D. La admirable declaración pone el poder en perspectiva.
Juan 19:8-11 (NVI)
8Al oír esto, Pilato se atemorizó aún más, 9 así que entró de nuevo en el palacio y preguntó a Jesús: “¿De dónde eres tú?”. Pero Jesús no contestó nada. 10“¿Te niegas a hablarme?”, dijo Pilato. “¿No te das cuenta de que tengo poder para ponerte en libertad o para mandar que te crucifiquen?” 11“No tendrías ningún poder sobre mí si no se te hubiera dado de arriba”, contestó Jesús. “Por eso el que me puso en tus manos es culpable de un pecado más grande”.
II. Conclusión
Job 22:21 (ESV) “Ponte de acuerdo ahora con Dios y estarás en paz; así te vendrá el bien”.
I Timoteo 6:12 (NVI) Pelea la buena batalla de la fe; haz tuya la vida eterna, a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos.
Jesús la hizo.
Pablo la hizo.
Timoteo la hizo.
¿Y tú?